Cuando ella no regresó, seguí las pistas en sus cartas hasta la Roca del Posadero de Aves. Pero la gente aquí …
Cuando ella no regresó, seguí las pistas en sus cartas hasta la Roca del Posadero de Aves. Pero la gente aquí había sido silenciada, y la señorita An Ya no se encontraba por ninguna parte. Me temo que pudo haber ocurrido lo peor.