Hay un majestuoso fénix, que descansa sus alas frente al sol de la mañana. Deambula por la niebla púrpura al a…
Hay un majestuoso fénix, que descansa sus alas frente al sol de la mañana.
Deambula por la niebla púrpura al amanecer, bebe la escarcha oscura al anochecer.
Toma prestado el largo viento para levantar sus alas, y se eleva contra el sendero celestial a lo lejos.