Antaño una tierra sagrada donde floreció el budismo, la Tierra Sundara está coronada por el Pico del Halo y su…
Antaño una tierra sagrada donde floreció el budismo, la Tierra Sundara está coronada por el Pico del Halo y su reluciente pagoda. Se dice que cuando el Maestro Miaoshan predicaba aquí, la luz divina descendió sobre la tierra. Ahora el resplandor de Buda hace tiempo que se ha desvanecido, dejando solo ecos de serenidad en la brisa montañosa.