¡No te rías! Generaciones de discípulos mohistas refinaron ese arte del puño, se inspiraron en el vuelo de las…
¡No te rías! Generaciones de discípulos mohistas refinaron ese arte del puño, se inspiraron en el vuelo de las águilas y el ataque de los halcones, ¡y lo convirtieron en nuestra propia tradición marcial!