La codicia nunca cesa. Los moístas no son asesinos, pero guardan el Refugio. Dejas entrar a una persona y cien…
La codicia nunca cesa. Los moístas no son asesinos, pero guardan el Refugio. Dejas entrar a una persona y cien la seguirán, luego mil. Ofreces a alguien una taza de agua, y pronto exigirá un océano entero.