Vine a buscar tu sabiduría, pero permaneces en silencio—¡qué falta de decoro! Hasta las ratas tienen piel; ¿có…
Vine a buscar tu sabiduría, pero permaneces en silencio—¡qué falta de decoro! Hasta las ratas tienen piel; ¿cómo puede el hombre carecer de decoro? ¡Sin decoro, ¿cómo puede uno seguir viviendo?!