Pero apenas dos días después de casarnos, nuestro vecino Ergou fue directo al magistrado, quejándose de que nu…
Pero apenas dos días después de casarnos, nuestro vecino Ergou fue directo al magistrado, quejándose de que nuestras muestras de amor le cegaban los ojos. ¡Lo siguiente que supe es que me acusaban de [asalto]!