El Maestro del Río se ha ido, y las inundaciones asolan la tierra. En la Sala de la Eterna Soledad yace un ant…
El Maestro del Río se ha ido, y las inundaciones asolan la tierra. En la Sala de la Eterna Soledad yace un antiguo método para detener las aguas: nada más que el poder humano. Transmitido de generación en generación, demuestra que incluso los mortales pueden marcar la diferencia y dejar una huella eterna en la historia.