Los rapaces Utuk, como los buitres, dejan un rastro ominoso y se dice que se alimentan de carroña. Nadie sabe …
Los rapaces Utuk, como los buitres, dejan un rastro ominoso y se dice que se alimentan de carroña. Nadie sabe de dónde vienen ni a dónde van. No prestan atención a los corazones humanos ni a los sentimientos comunes. Estas plagas solo nacen de un reino fracturado.