Donde hay vida, debe haber muerte; donde hay muerte, debe haber vida. Las dos fuentes de curación y veneno del…
Donde hay vida, debe haber muerte; donde hay muerte, debe haber vida. Las dos fuentes de curación y veneno del Valle Hueco deben mantenerse equilibradas.
Por cada vida curada, se debe usar veneno una vez. El fracaso atrae sufrimiento autoinfligido.