Mil picos, diez mil curvas, el sendero serpentea libre. Perdido entre flores, apoyado en piedra, la noche cae …
Mil picos, diez mil curvas, el sendero serpentea libre. Perdido entre flores, apoyado en piedra, la noche cae al instante. El rojo del atardecer y el carmesí de los Acantilados Carmesí se reflejan brillantemente, mientras que entre la hierba exuberante, tonos que recuerdan al amanecer irradian silenciosamente una belleza abrasadora.