Primero y ante todo, sé cortés y respetuoso. No permitas que el elefante se sienta menospreciado o tratado com…
Primero y ante todo, sé cortés y respetuoso. No permitas que el elefante se sienta menospreciado o tratado como "algo distinto a una persona", o podría volverse desdeñoso o temeroso. Trátalo como a un invitado de lejanas tierras. Puede que sus modales sean toscos, pero su corazón aún podría ser bondadoso. Si es posible, muéstrale una ruta despejada para salir de los campos.