La Tía Cheng entrenó a sus aves para volar sobre los picos más duros de la Montaña Oculta y encontrar a nuestr…
La Tía Cheng entrenó a sus aves para volar sobre los picos más duros de la Montaña Oculta y encontrar a nuestros discípulos sin importar dónde estuvieran. Cada ave llevaba mensajes y los vigilaba desde arriba.