No es de extrañar que el Anciano Grulla empezara a sacarnos de la Montaña después de eso. Nos envió a trabajar…
No es de extrañar que el Anciano Grulla empezara a sacarnos de la Montaña después de eso. Nos envió a trabajar en forjas, labrar campos, construir presas. Cualquier cosa menos la Ciudad Celestial.