Los reencuentros son solo ilusiones; solo hacen que tu alma vuelva a inquietarse. Late y late... Debes reprimi…
Los reencuentros son solo ilusiones; solo hacen que tu alma vuelva a inquietarse. Late y late... Debes reprimirla y llevar este verdadero adiós hasta el final.
Luego, llevarás ese pulso interminable al mundo marcial, hasta que tu cuerpo—o el de tu enemigo—estalle por la tensión.