¡Para nada! La victoria y la derrota son impredecibles. ¿Cómo me atrevería a presumir? En las batallas de aren…
¡Para nada! La victoria y la derrota son impredecibles. ¿Cómo me atrevería a presumir? En las batallas de arena, con tantos espectadores, si podemos demostrar virtud y ética a través del combate, alcanzamos el ideal de usar las artes marciales para hacer amigos y educar a las personas.