Puro y radiante, el Ciervo Divino brilla, su grito es una lluvia de gracia que fluye. Ahuyenta la enfermedad, …
Puro y radiante, el Ciervo Divino brilla, su grito es una lluvia de gracia que fluye.
Ahuyenta la enfermedad, disipa toda pena, y donde sus cascos han pisado, el mundo viviente se agita y crece.