La tenue llama de una vela, tan dulce que puede embriagarte. Dicen que si la enciendes, verás a quien anhela t…
La tenue llama de una vela, tan dulce que puede embriagarte.
Dicen que si la enciendes, verás a quien anhela tu corazón.
Pero ya sea un sueño gentil o la Vela de la Doncella, su resplandor nunca perdura.
Cuando se desvanece, solo quedan huesos blancos al descubierto.