La despedida nunca marca un verdadero final... Es como si una parte de ti se cortara, pero aún la sientes ahí.…
La despedida nunca marca un verdadero final... Es como si una parte de ti se cortara, pero aún la sientes ahí. Sí, esa es la sensación.
Cuando intentas sumirte en el dolor, tu cuerpo te devuelve a la superficie. Luchas, hablas, te persiguen osos. Tu alma también es arrastrada de vuelta a esta tierra. Ese aroma sutil... Es el olor de un cuerpo en dolor.