Desde tiempos antiguos, los ríos han fluido vastos e infinitos. El Maestro del Río cabalgó sobre la serpiente …
Desde tiempos antiguos, los ríos han fluido vastos e infinitos. El Maestro del Río cabalgó sobre la serpiente de agua, cruzando las nueve provincias y los cuatro mares, hasta encontrar un lugar donde desenvainó su Espada para hendir las olas. ¿Quién puede medir la claridad o el Caos del mundo mortal? Solo cuando los ríos corran claros y los mares yazcan en calma, la paz podrá asentarse verdaderamente. Aunque los pergaminos de la historia nunca mencionaron Su Nombre, su legado resuena a través de los siglos, sin igual y eterno.