Wang Qing le había dicho tantas cosas a lo largo de los años—lecciones, bromas, reprimendas... pero esas últim…
Wang Qing le había dicho tantas cosas a lo largo de los años—lecciones, bromas, reprimendas... pero esas últimas palabras, nunca las llegó a escuchar.
Tragándose las emociones que le quemaban el pecho, levantó su espada y atacó.