Aún lo recuerdo—el día que el Viejo General Zhang estaba por partir, el Mercado Skybrim bullía de emoción. Los…
Aún lo recuerdo—el día que el Viejo General Zhang estaba por partir, el Mercado Skybrim bullía de emoción. Los mercaderes exhibían mercancías novedosas, la gente cantaba y bailaba, bebiendo vino servido en copas.