Si tengo que vivir mis días como caballo, prefiero seguirte. Como el Emperador Taizong y sus Seis Corceles, o …
Si tengo que vivir mis días como caballo, prefiero seguirte. Como el Emperador Taizong y sus Seis Corceles, o el Emperador Gaozu y su montura Dilu... ¡esa sí que es una historia que vale la pena contar!