No es mi culpa. Soy un alma sencilla, ¿cómo puedo competir en astucia con un charlatán como tú? ¡Arreglemos es…
No es mi culpa. Soy un alma sencilla, ¿cómo puedo competir en astucia con un charlatán como tú? ¡Arreglemos esto en el salón del gobierno!