Se dice que uno de los hermanos de los Nueve Caminos Mortales, de esos que les gusta merodear fuera del Pabell…
Se dice que uno de los hermanos de los Nueve Caminos Mortales, de esos que les gusta merodear fuera del Pabellón Ola Primaveral, había estado esperando a que los héroes del Pozo del Cielo terminaran su baño y salieran relajados y vulnerables, para tener un pequeño y amistoso préstamo... ejem, intercambio con ellos. ¿Quién hubiera imaginado que los baños interiores de repente se convertirían en caos? Los discípulos del Pozo del Cielo salieron corriendo antes incluso de vestirse adecuadamente. Al preguntar, pronto salió la historia: algún invitado no deseado había entrado, ensuciado el manantial y arruinado todo el asunto. Tan magnánimo como siempre, el hermano de los Nueve Caminos Mortales envió a ese caballero un pequeño regalo como muestra de buena voluntad. Solo queda esperar que haya experimentado debidamente la hospitalidad de los Nueve Caminos Mortales.