Hace mucho tiempo, la humanidad se asentó en las fértiles orillas del Río Amarillo, confiando más en sus propi…
Hace mucho tiempo, la humanidad se asentó en las fértiles orillas del Río Amarillo, confiando más en sus propias manos que en la misericordia de los dioses. Los cielos se llenaron de envidia. La lluvia cayó, el río se desbordó y las inundaciones arrasaron. La gente rogó a los dioses, pero no hubo respuesta. Entonces, alguien se alzó en medio de la tormenta. Así surgió el primer Maestro del Río.