Amigo, me debes una maldita fortuna. ¡Aprendí esa palabra elegante de un extranjero de al lado! Si no me pagas…
Amigo, me debes una maldita fortuna. ¡Aprendí esa palabra elegante de un extranjero de al lado! Si no me pagas como es debido, ¿cómo no voy a denunciarte?