Tus ojos son atraídos irresistiblemente hacia la tablilla de Longevidad en el centro, y sin pensarlo dos veces…
Tus ojos son atraídos irresistiblemente hacia la tablilla de Longevidad en el centro, y sin pensarlo dos veces, te inclinas para mirarla más de cerca.
En el instante en que tus dedos tocan la tablilla, una feroz oleada de energía y sangre recorre tu cuerpo.
El micelio frente a ti se retuerce y contorsiona como si estuviera vivo, envolviéndote. Abrumado por una aplastante sensación de asfixia, pierdes el conocimiento...
En las profundidades de esa oscuridad, ecos de gritos de batalla, gruñidos y alaridos de agonía inundan tu mente...
El tumulto se desvanece lentamente en silencio, y poco después recuperas la consciencia...