Bueno, ¿qué puedo decir... estoy en bancarrota. ¡Una sola noche en el Pabellón de la Lluvia cuesta un ojo de l…
Bueno, ¿qué puedo decir... estoy en bancarrota. ¡Una sola noche en el Pabellón de la Lluvia cuesta un ojo de la cara! Tuve que hablarle bonito al mesero por siglos solo para conseguir un lugar.