¡Qué extraño! El destino marca los límites, pero la voluntad puede superarlos. Tu amiga nunca estuvo destinada…
¡Qué extraño! El destino marca los límites, pero la voluntad puede superarlos. Tu amiga nunca estuvo destinada a dejar el palacio, y sin embargo, aquí estamos. Una vida tomada con las propias manos es una vida bien vivida.