La alegría brillaba como el sol. La libertad llegó como una suave brisa. La paz fluía profunda y serena. Y la …
La alegría brillaba como el sol. La libertad llegó como una suave brisa. La paz fluía profunda y serena. Y la compañía era la única luz que nunca se apagaba.
Luz y viento, agua y luz de lámpara, todo se unió y lentamente tomó la forma de alguien.
En todos esos años, eso fue lo más preciado que encontré.
Siempre fuiste tú.