(Riendo) ¡Cuando el agua es tu espada, cada salpicadura brilla como la plata! Qué lástima que nuestro gran err…
(Riendo) ¡Cuando el agua es tu espada, cada salpicadura brilla como la plata! Qué lástima que nuestro gran errante bajara la guardia y fuera capturado por el fantasma del agua.