Después de eso, vagó sin rumbo ni destino. Un día, vio a un niño hambriento comiendo piedras junto al río. Ese…
Después de eso, vagó sin rumbo ni destino. Un día, vio a un niño hambriento comiendo piedras junto al río. Ese chico estaba separado de sus padres y completamente solo, tal como él lo estuvo alguna vez. Algo en esa escena le tocó una fibra sensible. Entró al río, casi por capricho, y atrapó un pez. El niño era demasiado pequeño para saber qué hacer con el pez, así que lo limpió y lo preparó él mismo. Por primera vez, su espada fue usada para salvar una vida, no para quitarla.