Un viejo yelmo desgastado por la guerra, su superficie marcada por cicatrices de espadas y desde hace mucho ti…
Un viejo yelmo desgastado por la guerra, su superficie marcada por cicatrices de espadas y desde hace mucho tiempo sin brillo. No importa cuántas veces se lave la descolorida pluma roja, aún lleva consigo el polvo y la sangre del campo de batalla.