Tu padre adoptivo, Jiang Wulang, se hacía llamar ermitaño de los bosques, pero conocía el jianghu como la palm…
Tu padre adoptivo, Jiang Wulang, se hacía llamar ermitaño de los bosques, pero conocía el jianghu como la palma de su mano.
Su esgrima, transmitida tras innumerables días de práctica, te ha abierto gradualmente los ojos a un reino más allá de lo ordinario.