En mis tiempos, ¡mis sirvientes llenaban toda la Avenida de la Puerta Sur! ¡Hasta el cuenco de agua de mi perr…
En mis tiempos, ¡mis sirvientes llenaban toda la Avenida de la Puerta Sur! ¡Hasta el cuenco de agua de mi perro era de oro! Si un ladrón robaba un orinal de mi casa, ¡podría vivir con eso durante tres años! ¡Malditos campesinos que arruinaron todo!