Tienes un verdadero talento para los halagos, te lo reconozco. Pero el arte que practicamos no me pertenece a …
Tienes un verdadero talento para los halagos, te lo reconozco. Pero el arte que practicamos no me pertenece a mí ni a ti. Fue transmitido por cada generación antes de nosotros, de mano en mano, y ahora es nuestro turno de llevarlo adelante.