Se dice que los aldeanos, temiendo una hambruna inminente, escondieron sus granos en el Jabalí de Terracota. D…
Se dice que los aldeanos, temiendo una hambruna inminente, escondieron sus granos en el Jabalí de Terracota. Días después, incapaces de distinguir las vasijas llenas de grano, las sacudieron para escuchar el sonido, pero al final no encontraron nada.