Un niño que aún es demasiado pequeño no atrapará una mariposa. Y un niño sin habilidad no puede aguantar algo …
Un niño que aún es demasiado pequeño no atrapará una mariposa.
Y un niño sin habilidad no puede aguantar algo tan rápido como la luz.
Pero luego los pequeños crecen y los torpes se vuelven ágiles.
Las colinas siguen igual. El viento sigue siendo suave.
Solo que ahora, cuando algo brilla en la hierba, resulta no ser más que luz solar.