Ochocientos li de picos peligrosos se extienden, de ahí el nombre Umbral del Cielo. Los antiguos decían que, e…
Ochocientos li de picos peligrosos se extienden, de ahí el nombre Umbral del Cielo.
Los antiguos decían que, entre los picos, vivían ermitaños. En estas alturas, los vagabundos del destino podrían encontrarse con algunas personas extraordinarias. Algunos, aunque jóvenes, ya se han ganado una reputación ""notoria"". Otros, viviendo hasta los setenta, aún vagan y beben con entusiasmo. Y en el punto más alto, la cabeza del pájaro caído guarda profundamente los viejos arrepentimientos de un conocido del pasado.