La gracia del gobernante es profunda, y también lo son los corazones de los hombres. ¿Quién sabe en qué se con…
La gracia del gobernante es profunda, y también lo son los corazones de los hombres.
¿Quién sabe en qué se convertirán al final?
El Gran Camino no distingue entre lo correcto y lo incorrecto.
La fama y la ganancia se desvanecen como sueños en poco tiempo.