Un erudito indigente que reconocía mil caracteres a los tres años, memorizaba poesía a los cinco, dominaba los…
Un erudito indigente que reconocía mil caracteres a los tres años, memorizaba poesía a los cinco, dominaba los clásicos a los siete y sobresalía en literatura a los ocho. Ahora, con veinte años, vende pinturas solo para comer.