El cielo cubre el mundo con propósito, observando impasible el esfuerzo de los mortales. Para los momentos más…
El cielo cubre el mundo con propósito, observando impasible el esfuerzo de los mortales. Para los momentos más sublimes, uno debe resistir la tormenta. Espera que el crepúsculo despeje los cielos, revelando oro reluciente y jade resplandeciente.