De tres pies de largo y tres dedos de ancho, su filo frío atrapa la luz, lo suficientemente afilado como para …
De tres pies de largo y tres dedos de ancho, su filo frío atrapa la luz, lo suficientemente afilado como para partir un cabello al caer. Fue en su día la espada de un héroe, afilada para cortar hierro macizo. Sin embargo, al final, fue precisamente lo que selló el destino del héroe.