Hace años, el General de Armadura Negra cabalgó solo con esta alabarda, rompió las líneas enemigas y derribó t…
Hace años, el General de Armadura Negra cabalgó solo con esta alabarda, rompió las líneas enemigas y derribó tres campamentos. El enemigo huyó cien millas.
La alabarda quedó en silencio con el general. Sin embargo, donde su hoja apuntó alguna vez, el polvo aún nubla el sol y el humo de guerra perdura hasta hoy.