Una espada tan rápida exige un portador con un ego a la altura. Corre el rumor de que al Asesino de la Campana…
Una espada tan rápida exige un portador con un ego a la altura. Corre el rumor de que al Asesino de la Campana Lúgubre le encanta la lluvia y suele atacar durante un aguacero. Opera en las sombras, pero aún así hace sonar su campana trece veces para advertir a sus objetivos antes de proceder a eliminarlos.