Empuñando el abanico como lluvia primaveral, cada movimiento calma el corazón. Los maestros del abanico exteri…
Empuñando el abanico como lluvia primaveral, cada movimiento calma el corazón. Los maestros del abanico exteriorizan su qi interior, destacando en combate a distancia. Al canalizar qi hacia el cuerpo, sanan tanto a otros como a sí mismos—un arte para curar huesos y espíritus por igual.