En Jiangnan, los relatos hablan de un zorro blanco como la nieve que merodea al anochecer, engatusando a todos…
En Jiangnan, los relatos hablan de un zorro blanco como la nieve que merodea al anochecer, engatusando a todos los que encuentra con una forma cambiante—hombre o mujer, siempre transformándose.