Su música era tan hermosa que convertía la luz de la luna en agua fluyente. Pero las llamas de la guerra la co…
Su música era tan hermosa que convertía la luz de la luna en agua fluyente. Pero las llamas de la guerra la consumieron, tiñendo su cabello oscuro de sangre y rompiendo las cuerdas de su instrumento. ¿Por quién vaga ahora su alma perdida? ¿Quién queda para escuchar su canción?