Encuentras a Golondrina al borde del acantilado. Ante ella yace el Ave del Monóculo, atravesada por hojas rota…
Encuentras a Golondrina al borde del acantilado. Ante ella yace el Ave del Monóculo, atravesada por hojas rotas.
—No vendrá —susurra ella. Peng da un paso adelante y la toma en un abrazo reconfortante.